Yo no te amé.
Y todavía me preguntas de qué pude enamorarme. Entonces lo pensé y entendí qué cosa fue ese amor que te tuve. Mi amor por tí no fue más que un invento, una idea hecha sobre tu magra carne. Yo no te amé, no amé tus dientes, no amé tu risa, no amé tus caricias ni amé tu mente; a lo mucho yo amé lo imaginado, lo deseado, amé que quisiera tanto amarte, al punto de creer que realmente te amaba. Amé el invento de ese ser que no fuiste, que no eres y no serás. Amé las noches, los amaneceres, los desayunos, odié las despedidas. Amé los juegos y las largas conversaciones, amé las luces de neón y la foto roja que aún conservo, amé las películas a medias, las canciones bailadas, los abrazos a medianoche y los tímidos "te quiero". Amé las caricias en la espalda, las inyecciones para la fiebre, amé los abrazos fuertes, los estallidos de deseo, amé tu tiempo con el mío, amé tu patria, amé tus miedos. Amé lo que quise, lo que escogí, lo que inventé. Amé tu fuerza para sostenerm...