Un Uber
Busco un Uber que venga al pueblo y me traiga una pizza margarita, una botella de vino blanco con dos brownies alegres y un caparazón de hierro que tenga tres huequitos para que le entre el viento; que me traiga también una varita mágica de hada madrina y un par de patines que rueden solos para que me lleven suavemente por la autopista hasta el mar, donde pueda ver el sol meterse en las olas cuando atardece y la sal me enrede el pelo mientras las canciones suenan mejor.
Necesito un Uber que me traiga un nuevo corazón, un abrazo con olor a madera, una hoja en blanco para hacer barquitos y una boca dulce que nunca se calle, que me traiga también un cariñito en el pelo, un mosdisquito en la espalda, un brazo fuerte para apretar y unas piernas firmes para ir al bosque.
Busco un Uber que venga al pueblo y me traiga uno de esos días inolvidables, uno o dos caleidoscopios y un beso que sepa a limón con sal...pero sobretodo, busco un Uber que venga acá y me traiga una pizza margarita, una botella de vino blanco y dos brownies alegres.
Gina Alejandra Giraldo Estrada.
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