La del vestido rojo.
Bajo la fina tela roja que envuelve sus caderas, su figura de pera se contonea por las calles y su cabello negro tan rebelde como el viento adorna su frente y resalta sus ojos tristes. Mulata hechicera de sonrisa chispeante y cejas finas, que tras el brillo de los ojos esconde más de mil horas de silencio ansioso.
De un caminar fuerte que retumba en las aceras y de una voz firme que seduce a los hombres, ¿Quien podría acaso contemplar la idea de que en su piel aguarda la incertidumbre? Pero lo cierto es que el rojo de sus labios maquilla algo más que su rostro.
Tan serena se le ve cuando medita entre canciones, que ningún ingenuo adivinaría sus tristezas; es una ola que va y viene, que fluctúa entre el tik-tak del reloj, contando los años y malgastando la vida, o al menos eso cree, y así lo canta. Soñadora del amor y la aventura, imagina una libertad tan figurada que ni Picasso descifraría.
Anda muy deprisa porque le teme al tiempo, tomada de la mano de ella misma; pero besa despacio porque aguarda sus amores muy adentro, ella baila, ella sonríe, ella acaricia y se enamora.
Ella es como un sol ardiente y no busca agua que la apague ni planeta que la orbite, ella quema desde adentro, explota e implosiona, sabe bien que nada la contiene, y que como al sol mismo, no existe astronauta que logre declarar con banderas la propiedad de su suelo.
Y es que ella advierte sobre la incandescencia de su ser, que fluyendo furioso por debajo de su vestido rojo, incomprendido y solitario, deja marca en cada uno de sus pasos al igual que lava fresca.
Por eso hoy lo digo a voz abierta, ¡Bendito sea el pirómano que no le tema y que abra sus manos dispuesto a quemarse!, porque será afortunado y encontrará en sus llamas la calidez del amor intenso, sabrá qué es tener sobre su pecho el fuego ardiente de la entrega genuina, y tendrá revuelto el pelo por las más suaves caricias del cariño más tierno, siendo poseedor de los más inolvidables encuentros, que humeantes y agitados, le quemarán desde adentro para toda la vida.
Gina Alejandra Giraldo Estrada.
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