Engatusada.

Había intentado todas las técnicas románticas, desde inspiradas noches cantando en su ventana, comida deliciosa dejada en su portón, lenguaje corporal con  evidentes insinuaciones, miradas coquetas, juegos y largas conversaciones, pero nada parecía funcionar y su amor seguía pareciendo imposible, se sentía agotado y creía haber perdido la batalla. Mas ese día, mientras miraba su balcón, sintió como unas  pequeñas manos le abrazaron, unos tiernos labios lo besaron y una dulce voz le dijo:

"Ya viene mi mamá, esta vez seguro la convencemos, tú, ya sabes que hacer"- a lo que él asertivamente respondió con un entonado -Miauu-.

GINA ALEJANDRA GIRALDO ESTRADA
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#JuevesDeMicrocuentos

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